22 años…hubieran sido
Aún cuesta creerlo. Estoy conmemorando sin ti el recuerdo de nuestro matrimonio.
Cada año te
escribí en vida la carta de aniversario.
Cada año
rememoraba nuestras vivencias, locuras, desajustes y peripecias.
Cada año
era “mi día reservado” solo para ti.
Cada año
sonreía al cumplir un año más de vida contigo.
Y este año
es diferente, tan diferente, una historia que jamás creí vivir tan pronto.
Hoy volteo
a lo Alto y solo sonrío con lágrimas en los ojos.
¿Estás
conmemorando allá en el Cielo?
Acá te
recuerdo, ¿sabes? Y duele. Sí, aún duele tu ausencia física.
Pero bueno,
así nos tocó.
Te abrazo
con el alma hasta el Cielo.
¡Con un
corazón agradecido por el privilegio de haber sido tu esposa!
Brindo por
cada año vivido a tu lado.
Brindo por
el amor tan pleno, profundo y tan único que viví contigo.
Brindo
porque me enseñaste a amar con palabras y actos. No me cansaba de escucharte decirme: “¡Hey, princesa,
te amo!” Y no te cansaste tú de decírmelo por 20 años.
Cada mañana
me ganabas el “Te amo una vez más”. ¡Cómo sonreías cuando apenas abría yo los
ojos y tú ya me lo habías dicho! (Esa sonrisa que tanto extraño)
Me
enseñaste a anhelar la santidad: Me
decías que habías venido a este mundo a “Ser santo y feliz”- esa era tu meta y
anhelo más profundo (y lo decías enserio).
Me hablabas
de tu amor a Dios con actos y testimonio de vida.
Amaste con
un corazón tan puro.
Brindo por
tu vida aquí y allá.
Ahora me
toca hoy envejecer sin ti- no sé hasta qué día te volveré a ver, pero sé que
ese día vendrás a encontrarme, ¡cómo lo hiciste cuando iniciamos nuestra
relación, tan forjada en el corazón de Dios! No me dejes, sigue orando por mí
que esta vida terrenal hoy duele profundamente. Sigue orando para que yo siga
anhelando la santidad como tú lo anhelaste o más. Sigue orando, tú que me
conociste (y conoces) tan bien… y sabías que esto no iba a ser fácil para mí.
¡Sigue orando por mí!
¡Gracias
por encontrarnos en esta etapa de la vida! Fui tan bendecida de compartir 20
años contigo. Quisiera decir “y los que vendrán” …pero aquí ya no se puede. Así
que nos vemos, ¡hasta la eternidad!

Comentarios
Publicar un comentario