Mi fe y mi duelo
“Camina con los pies en la tierra, pero con la mirada y el corazón en el Cielo” San Juan Bosco Me han preguntado al respecto. ¿Qué pasó en mí ese día y este tiempo? No existe una respuesta única. Cada doliente lo vive desde su relación con Dios, desde su contexto, desde su historia personal, desde su relación con su ser querido; porque es un dolor que desgarra el alma; un dolor que solo tú y Dios conocen, nadie más. Así que escribo desde mi realidad. Por favor, si estas viviendo un duelo de viudez, no te compares conmigo. ¡Tú duelo es tan único como tu ser hija de Dios! ¿Qué pasó conmigo? El dolor era tan insoportable que mi cerebro se protegió (comprobado científicamente), se bloqueó, se inflamó para protegerme. Y en ese momento grité al Cielo, “no voy a poder sola, te necesito, no me vayas a dejar; y entregué a mi esposo diciendo: Tu Divina Voluntad, tu Divina Voluntad”. Recuerdo entre la penumbra de pensamientos que me llegaban haber orado: “Señor, no voy ...