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Mostrando las entradas de marzo, 2022

Conversación de reclamo

  “Estoy cansado de llorar…mis ojos desfallecen esperando a mi Dios” Salmo 69   ¡Rendida ante ti Señor! Sometida, trise, dolida ante tu voluntad. En pausa, estancada, sin fuerza, sin el ánimo de continuar. Ya todo aquello acabó para mí. Mi amado esposo ya no está. Mi vida no es ni será la misma. El se fue. Despareció nuestra historia. La vida se detuvo. La vida me detuvo. Hoy la vida me parece “injusta”. Esta vida no es lo que soñé. No queda nada de aquel sueño. Nuestra historia terminó. Y ante el camino truncado, tengo miedo a continuar. Mi alma está agotada. Mi cuerpo sin fuerzas para continuar viviendo. El dolor se agudiza y no hay remedio que mitigue. Tu gracia me sostiene. No lo dudo. Mi corazón ha muerto con él. Todo ha cambiado para mí. Tengo miedo a volver a confiar en la vida. Dime, ¿qué quieres Tú de mí? Pues caminar en mi alegría me ha costado el corazón. Me siento tan perdida.  

La vida hoy duele

  "Las lágrimas son el lenguaje silencioso del dolor"  Voltaire   Hoy vuelvo a experimentar ese dolor, agudo, punzante y presente. El dolor que rompe el corazón y el alma.   Ahí, en una rutina diaria, aparentemente sin daños a terceros, dirigiéndome a la Eucaristía, los vi, esos matrimonios que llegan tomados de la mano, que se miran con esa mirada de complicidad, que se abrasan para sentirse cerca, que gritan su amor de pareja al mundo que los rodea. Y el dolor en el pecho se agudizó, y las lágrimas empezaron a correr por mis mejillas silenciosamente. No las detuve; expresan el dolor de ver lo que yo ya no tengo; expresan el dolor de saber que ahí, en ese lugar, estuve yo hace tan solo diez meses que parecen años. Dejo que salgan mis lágrimas-me permito llorar. -¿Qué me verán?-Sí, me verán, pero esta mujer soy yo hoy, una mujer caminando sola con un dolor que le destroza el alma.   Decido continuar, decido estar en la Eucaristía con llanto constante, pero est...

¿Quién soy el día de hoy?

"Cuando salgas de la tormenta, ya no serás la misma persona que había entrado en ella. En eso consiste la tormenta" Haruki Murakami   ¿Quién soy el día de hoy?   No lo sé.   Tengo una imagen difusa de mí misma. No soy quien quiero ser. Pasó la tormenta y destrozó mi vida por completo. Soy las cenizas del ave que resurgirá, pero en este momento soy eso, solo cenizas. Mi cuerpo siente aun ese aire frío que acompaña a la tormenta, ese aire que anuncia que algo fuerte viene, ese aire que rompe todo cuanto encuentra en su camino, ese aire que destrozará una vida, una familia, unos sueños, un futuro, un hogar para siempre. Vuelvo la vista y aparece ese detonador que me recuerda mi soledad, mi angustia, mi futuro incierto: la pareja que está frente a mí en la iglesia; el supermercado donde él me acompañaba; el auto que él siempre manejaba cuando íbamos juntos; la puerta que ya nadie me abre para subir o bajar al auto; la comida familiar donde su silla permanece vacía; la ca...

La muerte y yo

"La vida cambia de prisa. La vida cambia en un instante. Te sientas a cenar y la vida que conocías se acaba"   Joan Didion                               ¿Quién diría que tu muerte me obligara a escribir? Una muerte que me obligó abiertamente a buscar de donde asirme. El día uno, ese día fatídico donde mi vida cambió para siempre, siempre, siempre, voltee al Cielo y clamé, "No me dejes sola porque de esta no salgo si tú no estás conmigo. Estoy viviendo mi peor pesadilla y sola no podré". La muerte. La muerte tocó a mi puerta. Así, sin querer. Como lo cita Joan Didion, en su maravilloso libro, El Año del Pensamiento Mágico: "La vida cambia de prisa. La vida cambia en un instante. Te sientas a cenar y la vida que conocías se acaba". Así llegó, de improviso, sin ser invitada, sin ser esperada. Y se llevó mi vida completa. Lo tocó en su hombro y le pidió que lo acompañará. Mi amado esposo se levantó y la sig...