Conversación de reclamo
“Estoy cansado de llorar…mis ojos desfallecen esperando a mi Dios” Salmo 69 ¡Rendida ante ti Señor! Sometida, trise, dolida ante tu voluntad. En pausa, estancada, sin fuerza, sin el ánimo de continuar. Ya todo aquello acabó para mí. Mi amado esposo ya no está. Mi vida no es ni será la misma. El se fue. Despareció nuestra historia. La vida se detuvo. La vida me detuvo. Hoy la vida me parece “injusta”. Esta vida no es lo que soñé. No queda nada de aquel sueño. Nuestra historia terminó. Y ante el camino truncado, tengo miedo a continuar. Mi alma está agotada. Mi cuerpo sin fuerzas para continuar viviendo. El dolor se agudiza y no hay remedio que mitigue. Tu gracia me sostiene. No lo dudo. Mi corazón ha muerto con él. Todo ha cambiado para mí. Tengo miedo a volver a confiar en la vida. Dime, ¿qué quieres Tú de mí? Pues caminar en mi alegría me ha costado el corazón. Me siento tan perdida.