Cuando la vida te arrebata lo que creías merecer
La derrota había llegado y debía vivirla- sí, tenía que pasar con ella y en ella. Cuando la vida nuevamente te arrebata aquello que creías merecer, quisieras gritar en su cara todo aquello que nunca te has atrevido a pronunciar porque la modestia y el pudor te lo impiden. Pero cuando te visita la muerte y te arrebata todo, sí, literalmente tu todo, pierdes el piso y te dejas caer al abismo. No es más que la oscuridad completa. El abismo de aquella odisea similar a la que Frodo y Sam atraviesan en el Señor de los Anillos- aunque aun no regreso a mi comarca. Sigo en ese valle oscuro, tratando de retomar algunas piezas, soltando otras. Pero las heridas están cicatrizando, no sin dejar- para que nunca lo olvide, sus correspondientes cicatrices. Esas que me gritarán cuando el orgullo de la vida terrenal me ciegue, haciéndome creer que todo estará eternamente ocurriendo en el orden y tiempo que yo quiero, ahí gritarán para recordarme lo efímero de esta vida- y espero nunca olvida...