Entradas

Mostrando las entradas de agosto, 2024

Cuando la vida te arrebata lo que creías merecer

  La derrota había llegado y debía vivirla- sí, tenía que pasar con ella y en ella. Cuando la vida nuevamente te arrebata aquello que creías merecer, quisieras gritar en su cara todo aquello que nunca te has atrevido a pronunciar porque la modestia y el pudor te lo impiden.  Pero cuando te visita la muerte y te arrebata todo, sí, literalmente tu todo, pierdes el piso y te dejas caer al abismo. No es más que la oscuridad completa. El abismo de aquella odisea similar a la que Frodo y Sam atraviesan en el Señor de los Anillos- aunque aun no regreso a mi comarca. Sigo en ese valle oscuro, tratando de retomar algunas piezas, soltando otras. Pero las heridas están cicatrizando, no sin dejar- para que nunca lo olvide, sus correspondientes cicatrices. Esas que me gritarán cuando el orgullo de la vida terrenal me ciegue, haciéndome creer que todo estará eternamente ocurriendo en el orden y tiempo que yo quiero, ahí gritarán para recordarme lo efímero de esta vida- y espero nunca olvida...

Y de pronto un día te despiertas

Y de pronto un día te despiertas. El letargo acumulado toma posesión de ti. Te levantas de ese sueño que te mantuvo dormida dos años, ocho meses y muchos, muchos días. Dormiste enfrentando esa terrible pesadilla. Una muerte. El arrebato e la vida perfecta- al menos para ti. Te levantas agotada de tanto, tratas de enfocar tu vista, todo es tan indefinido, confuso (¡tal cual en esa horrible pesadilla!), pero ya no estás en aquel lugar, te estás despertando. Poco a poco la luz se cuela tras la cortinas y esa claridad te permite reconocer el lugar. ¡Nada ha cambiado! Dos años y muchos meses en esa misma cama y afuera nada ha cambiado. El cuarto es el mismo. Caminas. Sales del cuarto. Observas atentamente, la sala, el comedor, leves cambios en su posición, y de pronto tu mirada es captada, arrebatada por una foto, su foto. Ahí está la foto que  te observa, su foto y su sonrisa. Te observa susurrándote la verdad. -¿Aún no lo crees?¿Cierto? -parece hablarme.  Sigo en ese letargo. La ...

Recordándote al escuchar “Tabaco y Chanel”-una plática contigo

  Escuchando la canción- los recuerdos, tu risa, esa mirada solo mía y la compañía de nuestros amigos. Nuestros amigos, sabes, muchos se han alejado un poco, tal vez por ese “pudor” mal concebido de “darme tiempo y espacio”. Creo que debiste formarnos bien en cuestiones del duelo antes de irte. Te fuiste y contigo se fueron esos espacios con ellos, esos momentos bohemios, esas cenas para reír y jugar. Me perdí de ello. Tres años y al escuchar la canción, te recuerdo y los recuerdo.   A veces la imaginación vuela a esos momentos y me preguntó, ¿fueron ciertos? ¿Estuvimos ahí, tú y yo? Y, ¿Dónde quedaron? La vida está llena de momentos y personas o personajes. A veces- en este arduo desierto de dos años y once meses, me preguntó, si no inventé nuestra historia. Me preguntó si algún día volveré a disfrutar esas noches sin el miedo a que oscurezca para siempre. No sé si al regresar me reconocerías. He cambiado mucho.   He envejecido, mi cuerpo lo refleja, el cansancio d...