Viviendo
Hoy me he levantado- otra vez- con esa oscuridad de la vida, un vacío presente, vacuidad, miedo. Así son mis días. Me pesa la vida en esta soledad sin ti- agotamiento, un sin sentido diario. Confío en Dios. Sigo orando. Pero está ahí ese sin sentido que me acoge amorosamente. Y a pesar de ello, me he levantado y abrazo la realidad abrumadora. No es más que la dualidad en mi duelo personal. Esa parte de mí que añora el pasado contigo y esa otra que se planta firme ante la vida que hoy le toca. Con ambas facetas encontrándose: esta que soy y aquella que quiero ser; dos historias diferentes, un mismo rostro; diferentes ambientes. La mujer que vive aquí, la real, la que tiene miedo, y la que vive en la ilusión de una fantasía perfecta, donde finalmente se ha encontrado a sí misma en la felicidad soñada. En ciertos momentos quisiera ya no ser ni la una ni la otra. Quisiera solo existir, sí, existir en la paz de que todo está bien- el anhelo de la muerte o bien llamado, el anhelo de eterni...