Levantándome sola
Y de pronto me di cuenta de que la única que podía levantarme era yo
En la
soledad de la viudez
En los
momentos donde la oscuridad nubla todo y la esperanza grita por sobrevivir
La única
que podía levantarme era yo
Levanté la
mano y mi red de apoyo estuvo ahí
Pero hubo
un momento, ese momento de aridez completa, donde el grito no fue respondido
Donde el
grito se perdió entre la rutina del otro
Donde la ayuda
se evaporó entre la familia del otro
Donde yo
quedé a un lado
Y ahí
estaba yo, la viuda, sola, sin esa mano que me sostuviera
Voltee a mi
alrededor, nadie estaba
Lloré, me
enojé, y me sostuve
Yo era lo
único que tenía en este momento
Así que me
limpié las lágrimas, sonreí con una mueca forzada y me levanté para continuar
La vida me
esperaba
Consolándome
y confiando en un Dios (que no sentía, pero sabía que existía) caminé entre la
vida sin saber a dónde me dirigía.
Ahí recordé
que yo era todo lo que me quedaba
Yo era todo
lo que tenía
Y en la
oscuridad voltee hacia mí misma
Y encontré
Su Gracia, encontré Su Respuesta, encontré Su Vida
No me borraron
el dolor, pero me sostuvieron
Sostuvieron
a la mujer que se levantaba sola
A la mujer
que aprendía a abrazarse sola
Comentarios
Publicar un comentario