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Mostrando las entradas de septiembre, 2022

Y de pronto

Entre los vaivenes de mi hoy, se vive la muerte y la vida. Ante la noticia que cambió nuestro rumbo, me he quedado sin aliento. Respirando por inercia. Y la vida sigue. Se continua entre el ruido de la vida. Quisieras parar, bajarte del mundo, migrar. Te tomas el tiempo de aislarte, de estar para ti, de querer despertar de esta terrible pesadilla. No hay ánimos ni energía para continuar y, sin embargo, te presentas ante la vida. Te levantas. Caminas. Enfrentas. Pausadamente, pero enfrentas. Algo en ti te impulsa a estar. Una mezcla extraña de oscuridad y luz. De sonrisas y lágrimas. De enojo y aceptación. Y de pronto, llega el momento en que la sonrisa sale desde la barriga. Te sorprendes a ti misma riendo a carcajadas, sonriendo desde el corazón. Cantando y bailando. Y te das cuenta que la vida es esto: abrazar la tristeza y la alegría; la sonrisa y el llanto; la luz y la oscuridad. Y te atreves a viajar, a ir y encontrar, a ir y abrazar, a ir y volver a soñar con él en una nueva real...

La cruz no se entiende, simplemente se vive

  Conversando conmigo misma: Ella-pequeña: “No entiendo la cruz. Me da miedo (una vez más ella preguntaba)” Ella-47 años: Solo le sonreía a la pequeña que hablaba constantemente de su miedo a la cruz. Ella-pequeña: “No quiero la cruz, no la entiendo, ¿por qué tuvo que ser así? ¿Por qué una cruz?” Ella-47 años: “No sé, no tengo respuestas. Pero me permito decirte algo, cuando llegue no te quedará más remedio que sobrevivir viviéndola. Quedándote en ella. Confiando en ese Amor Divino incomprensible. No habrá otro camino a menos que… (y el silencio sobrevino con su mirada perdida en el horizonte)” Ella-pequeña: “A menos que… (esperaba atenta la respuesta con esos ojos oscuros, asombrados ante el dolor de la vida que hoy se vivía)” Ella-47 años: “A menos que no quieras llegar a la Meta final, al Cielo par ti. Sacarle la vuelta a la cruz derrotará tu llamado, tu esencia misma, tu trascendencia. Así que, no, la Cruz no se entiende, se vive” Y la conversación una vez más guard...