Entradas

Mostrando las entradas de abril, 2022

En el dolor y la confianza

“Como el agua me derramo (lloro día y noche), me duelen los huesos (y el cuerpo)…mas sé que quienes han esperado en Ti, Tú saldrás en su favor y no quedarán defraudados” (Meditando el Salmo 22)   Casi un año sin ti (once meses y ciertos días), casi un año regándome con la gracia del dolor, una brisa diaria y suave de tristeza que tocas las fibras más profundas, esas que solo Tú, Dios de la vida, conoces. Soledad, sentimiento de abandono, cansancio, miedos, angustias, ansiedad, reclamos...y Tú, tu presencia constante, fiel, firme; tu presencia que me sostiene, me soporta, me levanta, me vivifica.  Por Ti, en TI y para Ti vivo: hoy más que nunca lo creo, no lo siento, lo creo en la oscuridad, en la soledad, en el desierto, en la vida diaria, en la lluvia suave donde hoy te encuentro. Recuerdo ese primer día, cuando te grité desde el alma: "No me dejes sola porque no voy a poder; este dolor me sobrepasa". Y Tú permaneciste conmigo, abrazándome y callado.   Me has per...

Dos emociones, de muchas, presentes en mi duelo

  “La cura para el dolor está en el dolor” Rumi El sentimiento de culpa, de culpar a Dios, a la vida, a esas circunstancias, a mi esposo, a mí misma.   La culpa, ese sentimiento tan presente que está, que sale a mi encuentro en cada recoveco y en cada esquina me asusta. Está presente recordándome todo cuanto no hice bien, aquello que debí haber hecho mejor, todos los “hubiera” se hacen presentes; “si tan solo”, “tal vez debería haber hecho o dicho”.   Esos primeros tiempos controlando mi presente y mis pensamientos. El cerebro no lo entiende, ¿qué está pasando? Y busca una explicación. Dios, la vida, el hospital, alguien debe ser el culpable, alguien debió cometer el error. ¿Tal vez Dios se descuidó un rato? ¿Tal vez no era el momento para que el partiera? Mi mente buscaba esa respuesta. Y la ansiedad que tanto tiempo había estado pasivamente controlada se desató. La culpa y la ansiedad no me permitían descansar bien esos primeros días. Parecían querer robarme la ...

Reconstruyéndome desde las cenizas

  “(Decidí) … permitirme ser transformado por mi sufrimiento en lugar de pensar que de alguna manera podría evitarlo” Jerry Sittser*   Aun creo que solo un sueño, una terrible pesadilla. Mañana despertaré y tú estarás a mi lado. Viuda, y me observo (y observan) detenidamente, sí, viuda, él ya no está conmigo, partió al Cielo. Por primera vez experimento ese dolor profundo, agudo, punzante y presente. Un dolor que ha roto el corazón y el alma.   Un dolor que trastocó mi vida, convirtiendo en cenizas absolutamente todo. Sí, te he amado en plenitud, entregándote mi confianza, mi seguridad, mi haber y poseer; te amé en la locura de vivir a tu lado nuestros sueños locos de migrar al Ecuador por dos años para misionar (y lo volvería a hacer); te amé viendo en ti al hombre perfectamente imperfecto para acompañarme en este peregrinar que se llama vida; te lo di todo, entregándome por completo a ti. Y así fui feliz. Amor completo y sí, con fallas condicionadas. Me invitast...