Un cumpleaños más sin ti- Noviembre 2025


 Y si hoy se le ocurre a mi Dios permitirte venir un rato a estar aquí conmigo.

Solo celebraríamos los años que El nos permitió estar juntos.
Solo nos pondríamos al corriente de todo lo que ha pasado a lo largo de estos cuatro años.
¡Te contaría que he sobrevivido a mi peor pesadilla! Sí, esa que te contaba casi llorando al despertar de aquellos días, "soñé que te perdía". Y tú me mirabas, con esa mirada que llega al corazón y me decías abrazándome, "Tranquila, Amor, aquí estoy, tan solo fue una pesadilla". Y yo ahora sí sonreiría con una leve ironía para decirte: "Ves, ¡no fue una pesadilla!"
Guapo, mi amor, te sorprenderías de la mujer que soy hoy (aunque no sé si ya lo sepas, porque estas allá pero mas vivo que nunca, pero no sé si sepas). Bueno te sigo contando que he llorado muchísimo, tanto que ya no sé que hará Dios con tanta agua, y por supuesto que te preguntaría:
-¿Me has visto llorar? ¿Me viste cuando se quebró la vida también en mí? ¿Me abrazaste cuando morí contigo el día que te incineraron? ¿Estuviste conmigo en las horas y horas de insomnio donde mi mente solo quería irse contigo? ¿En esas noches donde el miedo y la ansiedad llegaban? ¿Viste cuando me tiré en el piso a llorar tu ausencia? ¿Estuviste cuando las cosas en casa se descompusieron y tuve que buscar quien las arreglara? ¿Y en las bodas y los nuevos nacimientos, eres testigo de ello, me has acompañado? Y en la soledad que hoy vivo, ¿estas aquí también? Y seguiría una rethaíla de preguntas y preguntas, y luego, me quedaría callada, perdiéndome en tu mirada, para escucharte. Ah, pero también te preguntaría, ¿Cómo me ves hoy? ¿Sigo siendo hermosa para ti? ¿Sigo siendo tu princesa? Claro que te lo preguntaría. Y en todo momento te abrazaría tan tan tan fuerte que mis brazos quedarían pegados a tu costado y mi cabeza a tu pecho.
Me perdería en tu cuerpo, en ese abrazo completo. Y luego te preguntaría: "ahora sí, cuéntame por favor, ¿cómo es el Cielo?" Y suspiraría profundo para indagar un asunto más (que sigue rondando mi cabeza): "¿Por qué te fuiste con tanto tiempo de antelación? ¿Sabías lo que yo sufriría sin ti?"
Y también te preguntaría si me extrañas- aunque sé que ante la contemplación de nuestro Dios todo queda opacado, pero sí te haría esa pregunta.
Aunque creo que solo me fundiría en ese abrazo y me quedaría ahí para siempre- donde siempre es un momento eterno, un momento fugaz, un instante que permanece hoy aun en la distancia que nos separa. ¡Me abrazo a ti en esa oración presente!

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Levantándome sola

¿Quién soy el día de hoy?