Tu vida. Tu muerte.

 Mi poesía puede herirte, ten cuidado por favor, trátala con el respeto que tratarías a un ser que está muriendo; sí, algo está muriendo en mí, bueno, más bien, algo ha muerto en mí, pero no te asustes, sigo caminando.

 

Tu vida. Tu muerte.

Te has ido para siempre, siempre, siempre.

La muerte ha callado mi boca, no, la muerte ha callado mi vida completa.

Estoy perdida en un abismo.

Mi cuerpo solo cae y cae.

El balance “perfecto” que yo conocía se ha perdido.

El dolor del caos.

El dolor de la noche oscura taladra suavemente.

Su Silencio.

Ella se ha sentado a esperar.

Tras su sonrisa obligada, hay esperanza, hay certeza en la Vida Eterna, pero,

también hay dolor, reclamo, soledad, tristeza, conmiseración, agotamiento y hambre (mucha hambre).

Se presenta la comparación.

Ella vive hoy con vida y muerte.

Sí, ella vive hoy vida y muerte.

Sabe el valor de su vida y el valor de su muerte.

Todo cobró un nuevo sentido.

Nada es eterno aquí.

 

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Un cumpleaños más sin ti- Noviembre 2025

Levantándome sola

¿Quién soy el día de hoy?