Reconstruyéndome desde las cenizas

 

“(Decidí) … permitirme ser transformado por mi sufrimiento en lugar de pensar que de alguna manera podría evitarlo” Jerry Sittser*

 

Aun creo que solo un sueño, una terrible pesadilla. Mañana despertaré y tú estarás a mi lado.

Viuda, y me observo (y observan) detenidamente, sí, viuda, él ya no está conmigo, partió al Cielo.

Por primera vez experimento ese dolor profundo, agudo, punzante y presente. Un dolor que ha roto el corazón y el alma.  Un dolor que trastocó mi vida, convirtiendo en cenizas absolutamente todo. Sí, te he amado en plenitud, entregándote mi confianza, mi seguridad, mi haber y poseer; te amé en la locura de vivir a tu lado nuestros sueños locos de migrar al Ecuador por dos años para misionar (y lo volvería a hacer); te amé viendo en ti al hombre perfectamente imperfecto para acompañarme en este peregrinar que se llama vida; te lo di todo, entregándome por completo a ti. Y así fui feliz. Amor completo y sí, con fallas condicionadas. Me invitaste a vivir contigo en esa maravillosa danza del amor y del apego, sí, lo viví en ese bello baile que construimos.  Hoy me quedo sola, mi universo se ha roto por completo, quedando unas cenizas de todo cuanto fue, de todo cuanto fuimos. Hoy camino con el alma destrozada, pero con la fe puesta en el Cielo en este doloroso y único proceso de reconstrucción. Me reconstruyo desde nuestro amor y desde mi apego; ese camino construido por veinte años.  Me reconstruyo, abrazando, soltando y valorando todo cuanto fuimos; y la gran enseñanza que tú me dejaste, vivir a plenitud cada día porque puede ser el último: ser plena, ser libre, ser tan yo, como tú eras tan tú siempre. Hoy camino contigo abrazada tan fuertemente a ti, tu presencia me abraza, tu presencia se hace completamente presente, estas, vives, vives en un continuo eterno presente. Sí, hoy camino con un dolor profundo en el corazón, pero confiando en Dios, sabiendo que su Amor tiene algo planeado para mí en esta tierra; camino confiando que tu amor, ese amor eterno que nos une, está intercediendo por mí.

 

*Libro: “A Grace Disguised”, Zondervan. Kindle Edition.

Comentarios

  1. Hay una película que se llama belleza inesperada. Creo que en ti y en lo que escribes está el tema de esa belleza inesperada, lo que surge de tu humanidad viviendo el amor, el dolor y la construcción de ti

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Un cumpleaños más sin ti- Noviembre 2025

Levantándome sola

¿Quién soy el día de hoy?